6 may. 2019

Lekime




Lekime arroila helburu, Baxe Nafarroara buruz abiatu ginen goizeko hitzorduaren tenorea taldeko nagienekin eztabaidatu ondoren. Garai batean erresuma batzen zuten bortuak igarota, Mendibe herri ttipian elkartu genuen artaldea. Eguraldi iragarpena alde genuen eta zerbaiten jatera eseri ginen deus baino lehen.
Ohartu gabe luzatu zitzaigun otordua eta, aitzinetik arroila luzea genuela jakitun, argiak sartu genituen bote estankoan.


Pirinioek beren hondar elurrak erakutsi zizkiguten ekialdean eta oinen azpian bertikaltasun handiko sakanak agertu zitzaizkigun berehala. Hegan egiteko gogoa erreprimitu genuen. Iratiri eta Oriko kaskoari bizkarra emanik, Behorlegi, Beltxu eta Ahüzkiko basoei behatu genien. Biduzeren iturburua igar zitekeen parez pare Arbaila mendigunean.
Beheiti amildurik, mendi magal berdea apurtzen zuen arrakalan sartu ginen luze gabe.





Lekimek, gutariko batzuendako ezezaguna ordura arte, maitemindurik utzi gintuen, hasieratik bukaerara. Instalazioa arras prekarioa izan arren, arroilaren rappel zoragarriek eta paisaiaren edertasunak hagitz zapore ona utzi ziguten, masifikazio orotatik kanpo, arroilen jaitsieren eta mendizaletasunaren jatorriaren izpiritura itzuli izan bagina bezala. Egun xarmangarria borobiltzeko, ezkutuko hiri elfiko batera zihoala ematen zuen bidexendra liluragarri batetik egin genuen autorainoko itzulia, Papua Ginea Berriko argazki baten barnean egon izanaren sentsazioarekin.


Testua eta bideoa: Ernesto
Argazkaik: Zuriñe


9 abr. 2019

2019ko ikastaroa (I)



Otxolak urtero antolatzen duen espeleologia bertikaleko hastapen ikastaroaren lehenbiziko
bi saioak iragan dira apirilaren lehen asteburuan. Larunbatean, gogoz eta jakin-gosez, eta
apur bat lotsatuta beharbada, izena emana zuten lagunak Otxolako egoitzara agertu ziren
goizean goiz. Espeleologiari buruzko azalpen orokor zenbait eman zitzaizkien bideo batzuen
laguntzaz aurkezpen moduan eta, ekipamenduak aurkeztu eta banatu ondoren, Bihatz
eskalada gunera abiatu ginen lehen maniobrak praktikatzeko. Frakzionamenduak gainditu
gorakoan nahiz beherakoan, penduluak igaro… Ikasleek, aparatuekin ohitzeaz gain, beren
buruak eta indarrak neurtzeko aukera izan zuten oinarrizko maniobrak aspertu arte
praktikatuta. Nekatuta baina sentsazio onekin, hurrengo egunera arte agurtu genion elkarri.



Igandean, giharrak apur bat gogortuta, Lizarragako bentan elkartu ginen hamarretakoa
egiteko. Sabela bete eta baimendutako autoak antolatu ondoren, Tximua leizera buruz abiatu
ginen. Irteera arindu aldera hiru taldeetan banaturik ekin genion lur-azpiko aktibitateari eta,
aintzira nahikoa idor zegoen arren, Tximuak bere altxorren edertasun guztia erakutsi zigun
ahalke gabe.



Asteburu trinkoak bizipen onak utzi ditu, hasierako lotsak uxatuta eta ikastaroko taldea
sendotuta. Zizka-mizka eta trago batzuen bueltan egunotako pasadizoak umorez gogoratu
ondoren hurrengo asteburura arte erran genion agur elkarri. Orduan bertze praktika batzuk
etorriko dira, bertze leizeren bat eta anekdota berriak. Horiek baina, prefosta, bertze kronika
batean kontatzekoak.
Hona asteburukoak laburbiltzen dituen bideotxoa.
A, eta ez atzendu, ez da trolla, krolla baizik!





Testua eta bideoa: Ernesto.


19 mar. 2019

Sorogain sigue dando frutos sabrosos.

Pozo regado.


El pasado sábado volvimos a la alcantarilla después de que el fin de semana anterior nos pusieran los dientes largos con nuevos metros explorados.


Zarpazos de oso.


Quedamos como siempre prontico para almorzar sin prisas y por fin ya sin nieve en la aproximación y disto en mano entramos por la estrecha boca.
Llegamos al punto desde donde nos toca explorar y topografiar y para empezar nos equivocamos y entramos arrastras por donde nos dijeron que no fuésemos porque nos íbamos a perder. Al poco de seguir los arrastraderos nos damos cuenta del error y retrocedemos hasta el punto de topo que nos encomendaron. Topografiamos la galería Oskar askatu, una gatera muy cómoda donde Oskar casi se queda unos días hibernando y solo salió tras amenazarle maza y cincel en mano. De ahí seguimos topografiando y a la vez explorando por la galería mas evidente y cuando parecía que la cueva nos tenía una sorpresa en forma de meandro amplio y con posibilidades de muchos mas metros... Kaput! El meandro está colapsado de barro por casi todos lados, habrá que emplearse a fondo otro día buscando un paso, por hoy, después de 10 horas de barro, hemos tenido suficiente.

Saliendo de la galería Oskar askatu.


Damos media vuelta y con la cabeza gacha por el último fiasco, pero con ganas de ver la topo ampliada (que suma ya más 1300m de desarrollo), y de volver para seguir con las galerías pendientes, que no son pocas... salimos a la calle mojados, llenos de barro hasta las ojeras, y con mas hambre que sed. En el Gautxori nos espera el colacao


Topografiando en la galería M30.


Dejamos por aquí un vídeo de los primeros días de exploración:












Texto y fotos: Zuriñe.
Video: Joanes

Prueba de rotura de mosquetón HMS

Tras las pruebas realizadas sobre mosquetones HMS (http://asacformacion.com/?p=3514) en las que se demostraba que su resistencia se reducía drásticamente al hacer la fuerza sobre el brazo del gatillo en el grupo de Espeleo Socorro Navarro- Nafar Espeleo Laguntza decidimos usar mosquetones de acero de alta resistencia ( 40 Kn en longitudinal, 18 Kn en transversal y 18 Kn abierto). Los cogimos automáticos de dos movimientos pero al usarlos en tirolinas comprobamos que es fácil abrirlos involuntariamente. Antes de comprar los mosquetones de tres movimientos decidimos hacer unas pruebas de rotura. Puestos en comunicación con los compañeros del GAES nos ofrecen su contacto para realizar las pruebas, consensuamos las condiciones de la prueba de rotura y le enviamos dos mosquetones.

Aquí presentamos el informe de Santiago Goñi:
Ensayo sobre dos mosquetones

Se realiza ensayo de tracción a dos mosquetones para comprobar la resistencia a rotura en una posición de trabajo habitual.

Datos del mosquetón.
Marca: Rock Empire
Resistencia longitudinal a rotura: 40Kn--------4078.86 Kg/f
Resistencia transversal a rotura: 18Kn---------1835.49 Kg/f
S/ EN 362/B
Resultados:
Nº1 Rotura a 18155N-------------------1850 Kg/f
Nº2 Rotura a 20305N----------------------2069 kg/f
Ambos mosquetones rompen con una carga muy baja que corresponde más a su resistencia transversal que a la longitudinal.
Grafica nº1
Grafica nº2
Nº1 tras ensayo.

Nº1 Detalle rotura




Nº2 tras ensayo

Nº2 detalle rotura
El primer ensayo lo paro en la primera caída de fuerza que se produce a 1850 Kg/f por la rotura del anclaje del gatillo como muestra el detalle del nº1.
El segundo ensayo se lleva a rotura total. El grafico muestra una subida de fuerza en elástico hasta 2069 kg/f rotura y mantenimiento de fuerza de unos 5mm entre 700 y 900 kg/f para romper agresivamente.
En la rotura se puede apreciar un defecto y aparentemente inicia la rotura en este punto de debilidad.

Fin.

Conclusiones
Aunque disminuye notablemente la fuerza de rotura, acercándose al nominal en trabajo transversal o abierto, mantiene los márgenes de seguridad que necesitamos para anclaje principal de una triangulación en espeleosocorro.







20 feb. 2019

Sorogain, el regreso.

-Egun on! Marchando 9 bocatas por aquí.


Después de dar la tabarra toda la semana en el grupo de wasap con topos, leyendas de antiguas exploraciones en el valle y teorías personales, nos juntamos 9 en Zubiri y después de almorzar vamos a ver qué tal está la nieve. 


Esta vez subimos sin contratiempos y GPS en mano vamos a ver si encontramos una boca nueva a la cueva. Nos esparcimos y enseguida llegan buenas noticias: alguien ha encontrado un pequeño agujero que sopla. Nos juntamos como indios alrededor de una hoguera con el agujerillo en medio y acabamos como 8 jubilaus viendo a uno trabajar y dándole órdenes.

Enseguida el operario nos abandona y los jubiletas uno a uno vamos entrando por la nueva sima. Efectivamente abajo encontramos nuestras huellas del sábado anterior y finiquitamos una tarea de todas las pendientes.


Nueva entrada

De allí vamos juntos a por la siguiente tarea, el pozo de la unión que se supone que nos va a dar muchas alegrías, pero no es para tanto... Pensábamos unir topo con otra cueva pero no puede ser.
Aquí nos separamos y mientras unos exploramos a partir del pozo de la desunión otros van a revisar un par de incógnitas mas.



Escalada en el pozo de la unión.

Después de otra buena sarta de horas salimos un poco decepcionados por no haber podido unir nada pero con una nueva sima, 400m más de topo (ya van 800), varias incógnitas menos, varias incógnitas más, y buenos augurios.


Meandro de la entrada principal.




Texto y fotos: Zuriñe.

12 feb. 2019

SOROGAIN. Buenos augurios.



Llega el sábado y sin mucho madrugar, pese al ansia por llegar, y después del indispensable almuerzo, aparcamos en Sorogain. Todo apunta a que algo de nieve encontraremos... nieve en las cunetas, cara norte y mas altura... Y efectivamente, a los 5 minutos de arrancar a andar empieza la risa madre: nieve cada vez mas alta, mas blanda y mas resbaladiza. 


Ya en el agujero y con los pies mojados empieza lo bueno. Repartimos la faena y empezamos a topografiar la galería principal y los primeros ramales, en el primer pozo decidimos no bajar porque el piso inferior tendrá muchos goteos, así que continuamos topografiando y enseguida el ansia por explorar nos puede y aparcamos el disto. 



Exploramos por grupos varias galerías, y al rato nos juntamos sin querer habiendo encontrado el primer cortocircuito. Todos tenemos buenas noticias, galerías que revisar, pozos que instalar, chimeneas... ¡¡un sin vivir!! Con la emoción no nos damos cuenta de que son ya las 5 de la tarde y mientras echamos un trago de agua y un puño de frutos secos decidimos para dónde tirar. Todos excitados y espitosos queremos ir a donde hemos estado antes e intentamos convencer al resto, pero hay que elegir. Volvemos a repartir tareas y mientras dos grupos topografían otro instala uno de los pozos. Nos juntamos al rato en la base y vuelta a separarnos para explorar... Otra vez todos queremos taladro y cuerda, pero la broca parte en el mejor momento, entre zarpazos de oso, con un buen pozo que se bifurca en 3 galerías, una escaladita encima con buena pinta, ganas de no parar, de llamar al Gautxori y que nos suban unos bocatas. Pero la cordura esta vez gana y abandonamos (hasta el próximo sábado como mucho) con 400 metros de topo, mil y una incógnitas y muchas ganas de situarlo en el mapa y ver si estamos cerca de unir con alguna otra cueva. 

Zarpazos de oso.
Meandro desfondado.

Pozo de los zarpazos.


La vuelta a las furgos no la hacemos con mucha mas dignidad que la subida, parece que un francotirador nos acecha. De uno en uno vamos probando suelo hasta acabar molidos, eso si, las botas y los bajos del buzo limpísimos. 



Mientras limpiamos en la regata los bártulos pensamos a ver dónde nos pueden dar de cenar a las 11 de la noche y acabamos en bucle, cenando un bocata en donde habíamos almorzado 13 horas antes:

-¿Qué venís, de hacer travesía?
-No, de una cueva.
-¡Ah!, y ¿qué tal se estaba? Yo creo que bien porque no tenéis mala cara, ni rasguños, ni nada...
 (Si tu supieras... Hoy ha sido un buen día, un muy buen día, un día de los que hace AFICIÓN)
-Bien, se estaba bien. Prepara otros 6 bocatas iguales para el sábado que viene, por favor.




Texto y fotos borrosas: Zuriñe.

25 ene. 2019

TORCA DEL CARLISTA

El pasado sabado 19 de enero, Javi e Ibon (ADES), Julen (Sustrai Natura), Rebeca y Maite (Rioja), Lorena, Irene, Oskar y Joanes (Otxola), nos reunimos bajo las faldas de Peña Ranero para acompañar a Javier Moreno en la adquisición de datos que nos permitirán conocer más a fondo los secretos de la Torca del Carlista.

Tras un tradicional almuerzo, nos dirigimos a la entrada de la cavidad. Es difícil imaginar que desde esa boca se abren las entrañas de una montaña y que nuestros pies se encuentran sobre una de las cavidades subterráneas más grandes del mundo.

Sabiendo que el pozo por el que descendemos tiene 152m las sensaciones no son muy diferentes a la de cualquier otro. Los fraccionamientos, los pasos de nudos y las arañas que juguetean en la pared te mantienen distraído.

Sin embargo, todo cambia cuando la sala GEV se muestra ante ti. 84 metros te distancian del suelo. La luz del frontal no siempre alcanza las paredes de la sala. La oscuridad te abraza. Comienzas a bajar. Giras sobre la cuerda más de lo que te gustaría pero nada a tu alrededor te puede parar. Tus compañeros no quedan a tanta distancia  pero los sientes lejos. Estás solo en medio del vacío, pero te sientes feliz. Eres alguien privilegiado experimentando sensaciones privilegiadas.

Una vez abajo, seguimos gozando de nuestra distinguida posición, pues Javier Moreno nos lleva a conocer rincones excepcionales acompañados de interesante información. Nos habla de las teorías de la formación de la cavidad, de la curiosa cercanía de Pozalagua sin existir contacto alguno conocido entre ambas cuevas, de la forma en la que consiguieron topografiar semejante superficie...

Recorrimos la cueva y como suele pasar bajo tierra, las horas corrieron rápido por el reloj. Pasamos de sortear los bloques de la sala GEV a admirar las grandes columnas que se alzaban frente a nosotros y a estudiar los detalles con la que la caliza decoraba el techo y el suelo de la Torca del Carlista.

Finalmente y sin mucho remedio, tocaba volver por donde habíamos venido. Chicleo infinito y control de sensaciones. Volver a flotar en medio de la nada y asegurarse de que tu compañero yumarea no muy lejos de ti.

Poco a poco la Torca nos expulsó uno a uno de su interior. Caras de satisfacción y complicidad. Una vez subida, bajada y subida nuevamente la montaña, ahora solo tocaba volver a bajar.

Por último, quisiéramos agradecer a Javi Moreno  por la invitación y las explicaciones dadas dentro de la torca.
Un placer!

Texto y video: Lorena
Fotos: Irene y Joanes





17 ene. 2019

C. 50-Verna zeharkaldia, bertako urruneko lurraldeak

Sarrera


Goizeko bortz eta erdiak eman gabe abiatu nintzen Baztandik Santa Grazira buruz. Izpegi eta Oskitzeko lepoak igaro nituen Pertseiden bonbardaketaren azpian.
Abuztuaren hamaikak Zuberoako errepideetan argitu zuen.
Auto konbinazioa egin behar genuen, auto batzuk Contiendan eta bertze batzuk Santa Grazin utzita. Saretik hartutako krokisak, azalpenak eta topografiak errepasatu nituen, eskolako azterketarako ematen den hondar errepaso moduan.
Larratik zetorren errepide zatiei behatzen nien, mendira abiatzen zirenek niri behatzen zidaten. Lurtarrak beraiek, lurrazpitarra ni.
Lagunen furgonetak ikusi nituen azkenean errepidean beheiti, ordu bat beranduago. Aupa Otxola! pentsatu nuen umoretsu.
-Lehenengo taldea lau lagunek osatuko dute eta orain sartuko dira, zortzi eta erdietan. Falta diren putzuak instalatuko dituzte. Gu bortzok bi ordu beranduago sartuko gara. Hasierako putzuak atzo instalatu genituen.
Otxolako kideek alimaleko lana egina zuten aurreko egunean. Goizeko atzerapena aski justifikatua zegoen.
Bi furgoneta Santa Grazi gaineko pista baten bazterrean utzi genituen, ARSIPek emandako baimenak agerian utzita, eta Contiendara abiatu ginen hirugarren furgoneta batean.
-Begira, Lepineux putzua. San Martingo sistemaren lehenengo esplorazioak hortik egin zituzten.
Errepidetik ikusi genuen leizearen sarrera, pareko magaletik. Urte luzeetan munduko kobazulorik handiena kontsideratutakoa xaloki gordetzen zen mendi zoko hartan.
Guk C. 50 izeneko leizetik sartu behar genuen San Martingo sistemara. Helburua, Verna aretoko tuneletik ateratzea.
San Martingo sistemak dituen hamar sarreretatik hiru daude Nafarroan: San Martingo Harriko leizea bera, Llano Carreraseko Leize Handia eta Contiendako C. 50 leizea.

Bidea

Abuztuak egun zoragarria eskaini behar zien lurtarrei. Guretzat ere garrantzitsua zen eguraldi ona, izan ere, Haizearen Tunela sifonatu zitekeen uraren gorakadaren ondorioz.

Terraza

Contiendako eski estaziotik abiatzen zen pistatik hurbildu ginen C. 50 leizea ezkutatzen zuen lapiazeraino. Arlas mendia lekuko, ingurua ezin ederrago zegoen. Lurraren errainen aho hark jan egin nahi gintuen eta gu desiotan geunden.

Sarrera

Lehenengo taldeak instalatu sokak bidea erakutsi zigun, argitik ilunera.
Harriak elkarri botatzeko arrisku handia zegoenez, binazka joateko estrategia hartu genuen.
Sarrerako zuloa berehala estutzen zen, petatearen betiereko borrokari hasiera emanez. Gure arnesetatik zintzilik, harriak amiltzeko arriskua handitzen zuen petateak.
Metro gutxi batzuetara, izotz bloke bat zegoen, pilatzen zen elurretatik elikatzen zena, urte guztian urtzen ez zena.
Lurrean zeuden harriek biltzen zuten gure arreta guztia. Ezinezkoa zirudien harri mukuruetatik pasatzea harririk bota gabe. Bertzeekiko ardura erabatekoa zen. Paretak estutzen ziren puntu batean burdinazko txapa handi bat zegoen, beheiti joaten ziren harriak eusteko. Txapa mugituz gero, ezin neurtuzkoak izanen ziren arranbelaren ondorioak. Gorputza uzkurtu egin zitzaidan pentsatze hutsarekin.
Txaparen azpitik berrogei metroko putzua zegoen eta, ezkerretara zihoan igarobidea jarraituta, goitiko putzuen bertikaletik atera ginen azkenean. Lasaitasun hasperena saihestezina izan zen.


Hogeita hemezortzi metroko putzu estetiko batek lur azpiko ehun metroko kotara eraman gintuen. Hurrengo ehun metroak eroso egin genituen, sei eta hamalau metro arteko putzuak jaitsita.


C. 50eko azken putzuek René-Jean putzua osatzen dute, ehun metro ingurukoa. Hondar jaitsieretan topatu genuen lehen taldea, azkeneko metroak instalatzen.


San Martingo sistema esploratu zutelarik, haraino ailegatu omen ziren 1975ean eta 1984ean, azpitik goiti etorrita San Martingo errekako ibaiadartxo bat jarraiturik. C. 50aren eta San Martingo sistemaren arteko lotura, ordea, ez zen 1987. urtera arte erdietsi, sarreratik hogeita hiru metrora zegoen igarobide estua oztopo gabetu zuten arte.
Lur azpiko hirurehun eta zortzi metroan paratu genituen neoprenoak, Rushbar meandroa baino lehen.
Zinez estua eta zorrotza zen meandroa, denbora guztian zeharka joatera behartuz. Neoprenoa ertz eta kosketan trabatzen zen, aurreratzea oztopatuz. Berehala ohartu ginen neoprenoa paratu izana hanka sartzea zela. Petatearen tamaina ere gakoetako bat bilakatu zen meandro estuan. Eskuinera biraketa egin zuen meandroak eta, norabidea argi egon arren, eraman beharreko altura zen zalantza. Estutasunak ez zuen treguarik ematen eta progresioarekin jarraitzeko lekurik zabalenak aurkitzea lan nekeza suertatu zen.
Meandroak Arroila Handira jaurti gintuen azkenean, Hesi Handiaren gibelera.
C. 50 leizea gibelean utzita, San Martingo errekak zizelkatu Arroila Handian geunden, hirurehun eta hogeita hamalau metro lur azpian. Lur azpian aurkitutako lehen erreka da San Martingoa, aurreko mendeko 50. hamarkadan deskubritutakoa. Urez ongi zihoala iritzi genion eta horrek apur bat lasaitu egin gintuen. Haizearen Tunela sifonaturik aurkitzearen etengabeko mehatxuak indarra galtzen zuen.
Belaunetaraino gehienetan eta gerriraino nahiz bularreraino aldika, errekaren norabidea jarraitu genuen uretatik. Hiru gradutan zegoen ura. Gainditu beharreko oztoporen bat agertzen zen tarteka, taldearen dinamika moztuz soka aitzineko itxaronaldiarekin. Errekaren ibilgu aktiboa abandonatuta, Marmiten galeriara ailegatu ginen. Neurri guztietako marmita borobilek ezinago ederra bilakatzen zuten galeria. Erlaitza Handian bibak zahar baten hondarrak ziruditenak aurkitu genituen, hasierako esploratzaileen balentrien lekuko. Zabor hondar haiek ekintza gogoangarriekin amestera bulkatu gintuzten.
Vianako Printzea izeneko aretoa zeharkatutakoan, Haizearen Tunela entzutetsuaren sarrera bilatzeari ekin genion. Kitzikaturik, taldekideon urduritasuna agerikoa zen. Bakoitza bere aldetik, antsietatez kasik, tunelerako sarrera bilatu genuen.
-Begiratuko dut hemendik!
-Hemendik bai, nik uste!
-Hortik?
-Hemendik ere!
Komunikazio kaotikoak ez zuen emaitzarik izan. Taldeko hiru Haizearen Tunelaren lehen sarreratik sartu ginen eta bertze seiak, gatera bat pasaturik, Arlasen ibaiadarretik. Haizeak, igarobidearen izena justifikatuz, gogor jotzen zuen. Lehen berrogeita hamar metroak oinez egin genituen, uretatik, buien bidez muntatutako eskubanda baten laguntzaz. Aitzinago, igerian jada eta sabaia metro erdi batera, tunelaren sabaian instalatutako soka batek ahalbidetu zigun Haizearen Tunelaren azken berrogeita hamar metroak azkarrago gainditzen.
Laurehun eta laurogei metro lur azpian geunden, goititik beheiti bustita. Hotzari aurre egiteko, ibiltzeari ekin genion taldeko bederatzi lagunak tunelaren bukaeran elkartu bezain pronto. Hogeita hamar bat minutu jarraitu genuen ibiltzen, gorputza berotzeko, eta, leku aproposa aurkitu genuelarik, neoprenoak erantzi genituen.
Hortik aurrera espazio ikaragarri handietan barna ibili ginen. Nafarroa aretoan, errate baterako, ehun metro ingurura zegoen sabaia leku batzuetan. Han-hemenkako mugarriek eta balizek lagundu ziguten bidea aurkitzen eta desnibelak gainditzen arroka kaosen artean.
Sei-zazpi ordu genituen oraindik irteeraraino eta taldeak kohesio arazoak zituen. Sarreran ez bezala, taldetxoak osatu genituen nahi gabe eta geldialdiak egiten genituen tarteka-marteka, denok elkartzeko.
Lepineux aretoan egin genuen atsedenetako bat. Deskansatzeko. Eta tokiak zuen solemnitatea arnasteko.
Goiti begiratuta, San Martingo Harriko leizearen hutsa ikusten genuen, zeruko Zulo Beltza balitz bezala. Beheiti jarraituta, 1952. urtean Marcel Loubens bolkanologoaren istripuaren hondarrak aurkitu genituen. Garaian erabiltzen zen zirga hautsita, hamar metrotik amildu zen Loubens, zauri larriak pairatuz. Bi egun egon zen hilzorian burdinazko esku-ohe batean, hil egin zen arte. Erreskate saiakerek porrot egin zuten. Han gelditu zen bere gorpua, bi urte beranduago ateratzea lortu zuten arte. Hantxe zegoen burdinazko esku-ohea, gure parean, zorigaiztoko gertakari haren lekuko. Ondoko harrian xumeki zizelkatutako mezuak gogoratzen zuen gertatutakoa.

Esku-ohea

Beherako bidea jarraitu genuen, balizak eta mugarriak segituz ahal zen neurrian. Halakoetan galtzeak denbora eta indarrak xahutzea suposatzen du, eta garesti ordain daiteke. San Martingo sistema esploratu zuten lehen espeleologoen balentria ezin burutik kenduz, miresmena antzeman zitekeen gure arteko elkarrizketetan. Handitasun beltz hartan garaiko argiztapen sistema eta material eskasekin imajinatze hutsak zirrara sortzen zigun. Casteret eta Loubens aretoak; Metroa; Queffelec, Adelie eta Chevalier aretoak… Urruneko kontinente baten esplorazioarekin pareka zitekeen soilik abentura hura. Egunak eta asteak iraun ditzake bazter ilun haietatik egin beharreko erreskate batek. Zer erranik ez hasierako garai haietan. Istripu batek, handiak ala txikiak, ehunka pertsonen egunetako lan nekeza ekarriko zuen.
Euskal Herrian bertan geunden, etxean, etxetik hagitz urrun baina.
Bat-batean, leize hura etxetik inoiz egondako lekurik urrunena zela otu zitzaidan.
Verna areto entzutetsura sartzeko igarobidea aurkitzea uste baino gehiago kostatu zitzaigun. Bi galeria aztertu genituen emaitzarik gabe. Erreka aldeko eskubanda batek Vernara ailegatzeko gakoa zen igarobidea erakutsi zigun azkenean. Vernaren handitasunak txiki egin gintuen. Sabaia ehun metrora genuen gure buruen gainetik eta laurogei metroko ur-jauziak bertze ehun metro beheiti urruntzen zuen ura. Vernako bazterrak miretsi genituen begi arranpaloekin. Bere bortz hektareek munduko lur azpiko areto bisitagarririk handiena bilakatzen zuten eta, turistentzat han eta hemen paratutako manikiek, distantziei neurria hartzen lagundu ziguten. Ur-jauziaren indarra aprobetxatzeko paratu zuten zentral hidroelekt
rikoa eraikitzeko egin zuten bortzehun metroko tuneletik sartzen dituzte turistak. Handik atera ginen gu.
Espeleologoak lur-azpira sartzeko duen beharra lur-azpitik ateratzeko beharrarekin pareka daiteke soilik. Vernako tunel artifizialetik goizeko ordu bata eta erdietan atera ginen, hamazazpi ordu beranduago. Oskarbi zegoen zerua eta Pertseidek ongietorria eman ziguten lurtarren mundura.

Tunela


Testua eta argazkiak: Ernesto.