1 abr 2015

EGAR


    Las cuevas de Egar están localizadas sobre el escarpe rocoso situado junto al nacedero del Larraun. Nos acercamos desde la localidad de Iribas por la pista que sale hacia el sur en dirección hacia la regata de Ertzilla, atravesaremos el canal y remontaremos por buena pista hasta la zona de Oiartzabal. Aquí entramos a la izquierda de la pista y divisaremos la borda de Ear, nosotros seguiremos rumbo sur ascendiendo hasta dar con una gran dolina donde se sitúa la primera entrada.

ENTRADAS A LAS CUEVAS DE EGAR I y II




   Son dos cavidades separadas entre si por unos setenta metros (Datum ETRS89 30 T 589.347 – 4.758.416 – 765 y la segunda 589.318 – 4.758.354 – 779), en la zona las denominan también como “cuevas de Lecumberri”. Las entradas de ambas no son excesivamente grandes pero tienen un cómodo acceso, así que son el tipo de cuevas para llevar a los niños e iniciarlos en el mundo subterráneo.


    Se desciende por una pequeña rampa inclinada para dar a una amplia sala llena de formaciones como estalactitas, banderas, gours… que por desgracia se encuentran muy deterioradas por la gente que las visita. Llama la atención la cantidad de escritos hechos a lápiz sobre las formaciones en la parte final de la cavidad; algunos de ellos de hace 100 años. Una mala práctica ya que hay que intentar no dejar huella en este delicado lugar. Es curioso ver la cantidad de raíces que penetran por la roca procedente de los árboles del exterior. En las dos cuevas suelen hibernar numerosos murciélagos así que intentaremos no molestarlos en la medida de lo posible.


Texto: Luís Marín
Fotografías: José Javier Ruiz, Luís Marín

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